“Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia o amor”.
martes, 15 de marzo de 2016
viernes, 5 de febrero de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
Caminando
Hace mucho tiempo dejó de importarme lo
superficial, lo vano, los lujos, las etiquetas y la falsa y doble moral. Ya no
me quitan el sueño las habladurías, ni la envidia, ni los desprecios que pueda
causar. Ya no me interesan las conversaciones vacías, prefiero el murmullo de
la soledad. Ya no intento ser alguien que no soy para ser calificado como el
mejor. No me importa lo pasajero, elijo lo sincero, lo invisible a los ojos, lo
sencillo, lo verdadero; prefiero la conversación con mi estrella. Ella me
escucha y me habla sin cuestionar la verdad. Ella es mi vida y mi razón para
vivir. Así somos los vagabundos, al menos yo…
miércoles, 14 de octubre de 2015
miércoles, 7 de octubre de 2015
La Suma de los Adioses
En la vida, mientras más temprano descubres para lo que sirves, mucho mejor. Así, tienes más tiempo para ser mejor cada día. En el peor de los casos, con que logres descifrar para que has venido a este mundo aunque sea ya en la vejez ya es algo. Quizás ya demasiado tarde para corregir el curso, redireccionar las velas y pensar en nuevos horizontes. A ello se llega trabajando; sólo a través del continuo esfuerzo es como la inspiración anidara en nuestra alma, y sólo así podremos hacernos de más herramientas para el auto descubrimiento. Ese momento significa una Epifanía, una revelación. Y puede convertirse en el momento más feliz o el más amargo de nuestra existencia. Encontrarnos a nosotros mismos.
Todo viene a ser como una decantación, una selección de nuestros mejores y peores momentos. Todas las lágrimas, la totalidad de nuestras sonrisas, todas las canciones que bailamos, las veces que nuestro aliento se detuvo; los kilómetros andados descalzos, las millas recorridas en auto, las noches en vela, los días en ayuno, la cantidad final de cigarrillos, las horas bajo la lluvia, el conteo de postres, cuantos besos dimos, cuantos besos nos dieron, las mentiras escuchadas; las verdades dichas, los ríos nadados, cuantas veces sostuvimos a alguien, cuantas veces nos sostuvieron; los triunfos y los fracasos. Cuántos Gatos tuve. Los segundos conteniendo la respiración bajo el Agua, la cantidad de gaseosas, cuántos árboles abrazaste, las películas cursis, las tazas de café.... Cantidad de pares de calcetines usados en toda la vida; ¡la lista es Infinita! Un recuento pormenorizado, detallado; un inventario llevado al extremo de recordar hasta los más pequeños detalles; o al menos pensar en ello. A mí me rechina la rodilla izquierda, y ya sé para que vine a este mundo. Soy un coleccionador de Momentos. Al final todo se perderá. ¿No es una mala jugada de la Vida? Sí. También hay que sumar los Adioses…
martes, 1 de septiembre de 2015
viernes, 31 de julio de 2015
martes, 28 de julio de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







