viernes, 17 de junio de 2011

Las Alas de la alborada







La palabra de Dios dice: "Algún día el Creador enjugara todas tus lagrimas; las mismas manos que extendieron las Galaxias, tocarán tus mejillas".

Señor, déjame limpiar mi casa para que entres en ella. No soy digno de ti. Me derroto Señor ante ti. Entra en mi vida. Colma mi existencia de Luz, Paz, tranquilidad, Serenidad, Templanza, y Amor. Dame todo aquello que tú sabes que necesito y yo no sé pedir. El cansancio que ha sido mi compañero en los últimos tiempos, destiérralo de mi alma. Aplaca esta rebeldía que siento en mi interior. Disipa las nubes que opacan mi entendimiento. Acompaña mi diminuto ser con tu Magnifica Presencia. No aborrezcas este corazón pordiosero. Que no me Sienta solo aunque transite por la Soledad, y sobre todo, Padre Mío, ven en mi auxilio cuando en esa Soledad y al verme tan solitario, mi interior, mis culpas, mis actos se proyecten al exterior causándome ansiedad. Ahí sostenme fuertemente.

Esta Sed de ti Padre Eterno, cólmala con Agua de Vida para que nunca más vuelva a padecer sed esta insignificante creatura. Dime que no te has olvidado de mí, que si tuvieras refrigerador tendrías mi foto pegada en su puerta. Perdona todas mis dudas, todas mis blasfemias, mi búsqueda incansable me cegó y no permitía ver que estas, que siempre has estado frente a mis ojos, no sólo en tu creación, sino en todo ser humano que me da su ayuda desinteresada. Cuida de aquellos de quien he recibido bondad a manos llenas. Cuídalos y protégelos, guía sus pasos. Me hablas a través de mis hermanos. Soy tu instrumento Supremo Hacedor. El solo nombrarte destruya toda duda, toda tiniebla, toda amenaza, todo peligro sobre mi y sobre los que amo Señor.


"No temerás a Terror Nocturno, ni a Saeta que vuele, de Día. Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará".


Heme aquí Señor, aguardando tu respuesta...
Gracias por haberme dejado despertar este día 17 de junio de 2011. Cuida de Don Lucas y de mi Hermano. Hasta el día que tu decidas que permanezca acá en la Tierra, mi corazón vivirá esperando el momento de volver a Casa. No permitas me aferre a este viaje.


"Si tomará las Alas de la Mañana y el Viento me llevará al lugar más apartado del Mar y viviera en el último rincón del mundo, tu Diestra me sostendrá”.




Perdóname Padre porque tuve que pasar por todo esto para voltear a mirarte. Seas mi refugio, Seas mi Fortaleza, Seas mi Escudo y mi Espada en esta lucha contra mi mismo. Mis padres fueron el arco, yo la flecha; tú el arquero que tensa la cuerda, veamos hasta dónde puedo llegar.

jueves, 16 de junio de 2011

Horizontes



Sé el nombre de cada uno de tus cabellos,
conozco la dureza de tus uñas
la firmeza de tus muslos;
tu sabor más íntimo.
Quedáte aunque te vayas,
me quedo aunque me aleje.
Por más que intento no alcanzo el horizonte.
Reintentaré.
Cuidaré de ti en la distancia.
Guardáme en lo recondito de tu corazón.

viernes, 10 de junio de 2011

Busco



¿Que busco?
Un poco de tranquilidad.
Un rincón fresco.
Un vaso de agua fría.
El Pan de cada día.
La primera estrella de la noche.
Una canción inolvidable.
Dejar de mentirme y que no me mientan,
...El Silencio.

¿Que más quiero?
Dormir más.
Soñar menos.
Caminar más.
Comer menos.
Respirar mejor.
Fumar menos.
Olvidar más,
Amar menos.
Aprender a soltar, tal vez...
Hablar menos. Compartir más...
Quizás.

¿Pero qué diantres espero?
Encontrar un lugar, un sitio...
Donde guardar... mi orgullo, mi dignidad;
E irte a buscar.

jueves, 9 de junio de 2011

Mis Frases de Poder




"Sólo los valientes lloran por Amor, eso no me exime del dolor."

"Que alguien no me quiera como yo quiero, no significa que no me ame con todo su ser".

"Es bueno irme y hacerme olvidar".

"Mi puntualidad es cósmica".

"Ya no corro detrás del Amor; si le interesa, ya sabe donde encontrarme".

"He aprendido a vivir con mis límites y a dejar de lado creencias ajenas".

"Me siento parte de algo grande que está en todas partes".

" Sin un solo disparo he conquistado la Fortaleza de la Serenidad ¿Será que sin luchar lograré más?".

"Librame Dios, de tanta pendejada".

"La mujer que amo, la traje desde un sueño. Su risa es un canto".

"Esa soledad sofocante que me abrasa y me abraza".

"Si yo fuera dueño de un circo, crecerían los enanos".

"Si pudiera, renunciaría a mis trabajos esta misma tarde e irme de vagabundo".

"Acaricie tu rosa con mis labios, liberando un suspiro cuyo eco vaga entre los astros".

"No tengo ganas de seguir haciendo el payaso".

"Dejemos libre este amor que sólo quiere volar, si quiere anidar en este corazón remendado allá ella".

"Sólo hay bien en mí, eso me hace sentir jodidamente triste".

"Nunca creí merecer mentiras. Mi peor error fue esperar siempre demasiado".

"Esa mierda de sentirme ajeno en todas partes".

"No me es fácil convivir con los demás".

"No he aprendido a amar. Y dudo que alguien quiera y tenga las ganas y la paciencia para enseñarme".

"¿Si soy tu soledad?".

"Somos inmortales corazón, las personas buenas no morirán".

" "Dios quita de mi camino a los pendejos y quitame a mi lo pendejo".

"Las ganas pueriles de ir a buscar el tesoro al final del arcoiris están intactas, a pesar de tantas cosas".

"El niño perdido llora, pero sigue cazando mariposas".

"La mejor manera de respetarnos es regalándonos el olvido".

"No busques el amor carnal; sí llega bienvenido, pero no mendígues amor de esa índole. No aceptes migajas. Fija tu mirada en altos objetivos. Lo lograrás".

"No es fácil vivir en ese mundo que a veces te parece un infierno. Recordarás que otras ocasiones te ha parecido un paraíso".

"No te veas como partes separadas; eres una unidad, una hermosa unidad ensamblada y equipada para amar; unos brazos que pueden ir de la fuerza a la ternura, unos ojos destellantes que pueden ser dos espadas o dos hermosos faros".

"La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado. Está en poder ser verdaderamente de una sola mujer. La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas".

"Tu voz te sirve para nombrar con ternura a quien amas, pero también puede destruir. Ten cuidado no tanto con lo que entra en tu boca sino de lo que de ella emane a través de las palabras".

"En el amor no busques ser correspondido. Tu misión es de amor. No busques lo tuyo. Sí te aman excelente y sino ama hasta que duela y alejáte... ¡Hazte olvidar, hazte olvidar!".

"Para tratar contigo mismo, usa la cabeza. Para tratar con los otros, usa el corazón".

"No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento".

miércoles, 8 de junio de 2011

Hoy Hace Un Año


Desde aquí te extraño, desde donde me faltan tus consejos, tus regaños, más no tu guía. Me dejaste, pero no me abandonaste. Seguimos comunicándonos de una manera tan sutil que muchas veces pasan ante mí las señales y no las descifro correctamente. En los más de mis sueños, porque te veo en ellos casi todas las noches, tu voz es como un balbuceo, no logro captar todo lo que me quieres decir, sé que has recurrido a muchos canales para hacerme llegar tus mensajes. Me duermo tan cansado Madre Mía. Tú ya sabes por qué. Mi enfermo y loco pensamiento. Estoy entumido como en ese sueño donde camino desnudo por las calles y de repente sales a mi encuentro echando tu rebozo para atrás, un gesto tan particularmente lindo en ti, "Mira como andas hijo mío" -me dices al tiempo que me tomas del brazo. Me llevas de regreso a casa. Siento tus manos dulcemente tibias, el calor de tu chal, te siento vívidamente caminando a mi lado y yo voy como zombi, con la saliva escurriendo de mi boca entreabierta, hecho una piltrafa. Vuelves a hablarme con tanto amor: "mira hijo, la aurora, ya va amanecer". -Miro hacia donde tu manita me ha señalado, y es la alborada más bella que jamás haya visto en mi vida, aunque fue sólo un sueño-.

Chapi... Hoy justamente hace un año, Vas conmigo a todas partes. Sé que últimamente no he hecho cosas de las que te sientas orgullosa. Con tu ayuda puedo encontrar mi camino. Intercede por mí. Cuídame a donde vaya. Ayúdame a llegar muy lejos concédeme una pizca de tu infinita paciencia. En las horas de infortunio tu Alma descienda a mi lado.

Me perdonaste siempre antes de lastimarte. Fuiste el sándalo que perfuma la hoja que la hiere. Sabías cuando salía de casa para amar o pecar. Y me aguardabas hasta que volvía, maltrecho y oliendo a vino y perfume de mujer. ¿Quién encenderá para mí esa luz que me guíe a volver al hogar? ¿Cual astro encenderás para mostrarme el camino? ¿A quién entregaré mis humildes flores del campo? ¿Quién enjugará mi llanto?

El que nunca volverá a besarte.

Tu Niño Grande.

martes, 7 de junio de 2011

Ave al vuelo




Ave al vuelo que se alza por las invisibles vías del aire, Ave audaz que rechaza abandonar su cielo. Ave única y singular nacida en el viento y al éter va. Ave intrépida que no precisa más alimento que el vertigo de las alturas, Ave de alas valerosas, desafiando cumbres y tormentas. Ave de alas poderosas en quienes descansa mi confiaza; algún día serás de fuego. Ave arrojada carente de patas, no hay un sitio donde posarse, tal es mi alma. No estoy seguro de nada.

Ícaro




Voy a guardar silencio Mi mundo de por si pequeñito, se ha reducido todavía más; necesito ausentarme... si pudiera. He agotado todas las palabras. Que se abra el umbral a otra dimensión. Lo traspasaría. Vida, a veces siento que me quedas grande. Soy un fraude. Quiero ser como ese Sol que expira lento. Ese Sol que nunca ha sido mi aliado. Quiero dejar de echarlo todo a perder. Quiero encontrar el árbol más solitario para abrazarme a él. Hermanarme con el Viento y me lleve a donde sea. ¿Quién quiere amar a un derrotado por sí mismo? Debo comprenderme. No vestir con la culpa a los demás. Debo encargarme. Recuperar las ganas de escribir. No sé. ¿Por qué pusieron en esta tierra a un ser tan imperfecto, y ahora tan solo? ¿En qué momento acepte este rol, esta pantomima? Yo, que he hecho tanto daño. Mis labios musitan inaudiblemente: saldremos de esta corazón. Las lagrimas, compañeras inseparables, me han abandonado. Yo solía olvidar muy rápido. El truco dejo de funcionar. Soy destructible, y Hoy quiero Vivir Para Siempre en un Corazón que me ha echado al olvido... El planeta gira a una velocidad espantosa, quiero los pies bien plantados en el suelo, me olvide que no llevaba alas. Si alguien quiere Amarme que venga y me lo diga.

martes, 31 de mayo de 2011

La Leyenda de la Esmeralda











Entre las dunas del Azawagh, la parte meridional del Sahara perteneciente a Niger, viajaba la leyenda de un viejo Tuareg poseedor de una bella y refulgente esmeralda. Hen-Casul, sibarita, ladrón y mercenario de tiempo completo, había pasado los últimos años de su vida intentando conocer el nombre del pastor, con ello, lograría ubicarlo. El tiempo acariciaba las arenas del desierto día tras día, hasta que, por azahares del destino, al estar dando agua a su caballo en un pozo de una pequeña aldea escucho la conversación de dos ancianas: "Oh sí, claro que la he visto, es la piedra más grande y brillante que estos arrugados ojos hayan visto, su resplandor puede cegar. Kel Qett la muestra a quien se lo pida". De súbito monto en su corcel. Como había sido tan torpe, se decía a sí mismo, esa esmeralda había estado frente a su nariz todo el tiempo, varias veces en sus recorridos llego a encontrarse con Kel Qett y su rebaño de cabras, pasando siempre de largo, después de todo que podía robarle a un viejo ermitaño cuya única proeza era tocar su flauta por las noches frente a la fogata. Era tal su desesperación que a todo galope intento seguir varias direcciones a la vez en su búsqueda. La última vez que lo había mirado fue en cercanías del Oasis El-Bahír, hacía tres lunas llenas. Allá se dirigió. Las estrellas fijas, inmóviles eran comparsa de su deseo revivido. Al bajar una duna, las patas delanteras del caballo cayeron en una fosa poco profunda pero lo suficientemente peligrosa para romperlas como espigas de trigo. Hen-Casul rodo por la arena. Al darse cuenta, ya estaba rodeado por una andrajosa banda de ladrones del desierto. Mal vestidos, mal alimentados, y hambrientos. -Vaya, vaya, miren lo que ha traído el viento- escupió en su cara el jefe de la pandilla. -Un personaje bellamente ataviado. Tenemos tanta hambre que te comeríamos asado- Las risotadas de los salteadores le aterraron enormemente. Por primera vez en su vida, estaba siendo víctima de lo que él tantas veces cometió. Su mente pensó en rendirse; su corazón recordó la Leyenda de la Esmeralda. Con la velocidad de un relámpago despojo a uno de los bandidos de su daga, al tiempo que le cercenaba la garganta. Giro bruscamente la cabeza del siguiente. para luego lanzar la daga a uno que permanecía de rodillas frente a él. El cuarto se abalanzó alabarda en mano, con un movimiento lo evadió, clavándole la hoja en la espalda, el quinto ladrón no quiso dar pelea y salió huyendo a caballo. Un maltrecho y exaltado Hen-Casul, con las manos llenas de sangre de los facinerosos, se hinco en la arena frente a su caballo. - Ikawalen Shette, mi pequeño, mi hermano, mi hijo, yo mismo, mira como te ha dejado mi ambición, soy un insensato- Echose a llorar como un chiquillo. Sólo la luz de la luna le recordó su nuevo deseo. Con la misma daga que había matado a sus ocasionales asaltantes, abrió el pescuezo del noble animal, sólo un quejido sordo como consintiendo el noble acto escapo de su Lucero Negro. La sedienta arena de inmediato reclamo su cuota. Camino hasta la alborada antes de sentir que las hadas lo tomaban en sus gráciles manos. Estaba en el Valle de la Estrella Azul. El fuerte aroma a leche de cabra quemada le calo en la garganta. Permaneció dormido todo el día. Ya era de noche otra vez. Estaba a buen recaudo en una pequeña tienda. La resequedad en la boca no dejo escapar ninguna palabra. Se dolió de un costado. Un vendaje ajustado hecho con retazos de su propia vestimenta lucía empapado de sangre y sudor. Alguno de los ladrones debió herirlo sin darse cuenta por la fuerza de las circunstancias en la escaramuza. Intento ponerse en pie sin lograrlo. La llamarada en el exterior proyectaba la sombra de un hombre sentado pacíficamente y en total abstracción. Como pudo, Hen-Casul se arrastro hasta salir medio cuerpo del diminuto refugio. -Has despertado amigo mío, eres fuerte. Sobreviviste a una profunda herida de Tagda y a la deshidratación. Te encontré cuando Tefuk estaba en lo más alto y sus brazos recogen todo lo vivo que hay en este lugar. Eres afortunado, no tenía planeado pasar por este Valle. A veces soy yo el que sigue a las cabras.- Los ojos Hen-Casul se fijaron sutilmente en las formas caprichosas de las llamas antes de desmayarse otra vez. Al despertar, el pastor frente a él, le extendió un poco de agua, la última que le quedaba, y un trozo crudo de carne de cabra. Los devoro al instante. Cayó boca arriba con la respiración desaforada. Sintió que todas las fuerzas desertaban de su otrora macizo cuerpo. Podía ver su cuerpo tendido en medio de la tienda mientras su alma migraba. Una sonrisa se dibujo en sus labios. Pensó que no era tan aterrador como creía. Música de panderetas, de cascabeles y laudes le recibían en la Gloria, en aquel cielo que su madre le describió tantas veces cuando era un niño. Un saludo antecedió a otros más. Era una numerosa caravana de Egiptanos. En su peregrinaje, se han cruzado con el viejo pastor. -¡Ea!, viejo león, sal a saludar a tus amigos, ven a beber un trago de tessé bajo la luz de la luna- El anciano, fuerte aún como un roble se incorporó y salió al encuentro de los viajeros. Han-Casul se limpio la cara bañada en frio sudor. Escuchaba atento toda la conversación. -Bebamos viejo, aun que la luna es nuestra, que mañana nos buscará en vano. Ven a mirar las mercancías que traemos desde lejanas tierras. Hechizantes esencias, telas que son como las nalgas de las vírgenes de Damasco, manuscritos de procedencia incognoscible, piezas de alfarería quédate con algo vamos, vamos. Cualquier cosa es moneda de cambio, mi querido Kel-Qett-. El corazón de Hen-Casul dio un brusco sobresalto. Había sido salvado, resguardado, y alimentado por el mismísimo Kel-Qett. Intento enterrarse en la arena, ocultarse. Busco la daga de los ladrones, su gozma la había perdido. La calma regreso a su pecho sólo cuando Kel-Qett volvió a la tienda, trayendo de la mano a una joven Egiptana. Cubierta su cabeza con un alleshaw, sólo sus ojos eran visibles de los cuales emanaba una inusual y extraña fuerza luminosa. -Vamos pequeño cachorro, levanta la cabeza. No hay mejor alimento para un jovén león como tú que una hermosa gacela. Esta bella Diosa sabrá revivir cada parte de tu ser, cada sueño, cada anhelo, hasta los más profundos y ocultos volverán a rugir en tu pecho-. Acto seguido Kel-Qett le dio un beso en la frente a la Egiptana, exclamando, -no encontrarás mujer igual en esta ni en mil vidas más, ¡Por Amanar que digo la Verdad!-


Al quedar a solas, la mujer se despojo lentamente de la túnica, y del pañuelo que cubría su testa dejando a la vista un vaporoso vestido. Doradas pulseras encerraban sus fragiles brazos, su cabello caía docilmente hasta el comienzo de unos glúteos nacarados llenos de preciosos hoyuelos y una breve cintura coronada por los Ojos de Venus. Su mirada profunda como abismo se poso fijamente en Hen-Casul; avergonzado por su condición, herido, revolcado y varias noches sin tomar un baño, atino únicamente a bajar la mirada. Ella le regalo una sonrisa. Se inclino poco a poco hasta quedar frente a frente; con ambas manos intento alcanzar su rostro, como un halcón herido, Hen-Casul reaccionó bruscamente alejandose y levantando un brazo como quien se oculta de un halo poderoso. La mezcla de emociones; saber donde se encontraba, el temor de ser descubierto y la presencia serafica de ese ser lo tenían con el corazón a punto de salirse por la boca. -Iris, mi nombre es Iris-, le dijo antes de ponerse en pie y volverse a hurgar en un bolsón de piel de camello donde llevaba sus pertenencias. El breve nombre hizo eco en la mente de Hen-Casul intentando comprender su significado, lo repetía una y otra vez con la voz de ella dentro de su cabeza. Determino que era todo un Iggi para él descifrarlo; no pudo evitar reír sonoramente. -Vaya, el señor se ha relajado. Pense que eras mudo. Necesitas ser consentido con un buen baño-, -Sí, con leche de cabra ¿No?-, -Claro que no, aguarda un momento-. Iris salió de la pequeña tienda, en lo que Hen-Casul trataba sin lograrlo, de mantenerse en calma. Pensó huir y olvidarse de todo. ¿Huir? No renunciaría a obtener La Esmeralda ahora que estaba tan cerca como nunca antes. Sumerguido en sus propios pensamientos se quedo dormido. Soño con su madre que con palabras claras le advertía tuviera cuidado. Veía sus ojos, podía sentir otra vez las pequeñas manos maternas deformadas por la edad tomando su cara. Él acariciaba su blanco cabello y le daba un beso en la tibia frente.












Continuará....

jueves, 26 de mayo de 2011

Corazón brújula





Muy bien. He de retomar viejas cosas que antes me parecían inusuales, inadecuadas, o hasta inaceptables. Las cosas son como deben ser. Reaprender tantas, olvidar otras y no ser tan animal. Cuidar más de esta Señorita celosa, mi instrumento, Mi Voz. Dejar las bebidas frías, el cigarro, los cambios bruscos de temperatura; abrigarme en plena primavera, cosa de locos. Me he vuelto viejo por prescripción médica. Atender a este necio corazón que con sobresaltos nada agradables me alerta, me avisa de algo. Entonces se encienden foquitos indicadores de peligro en el tablero de controles de mi interior. He descubierto que llevo brújula integrada, y esta no está imantada. Hay que prestar más atención a los detalles. Mi juventud quedó atrás mucho tiempo hace. Lo más sencillo es lo más grande. Olvide que lo había olvidado.

El tiempo pesará de aquí en adelante mucho más. Se hará más lento y tedioso. Me esclavizaré a todo calendario. Contaré cada mañana, cada puesta sol también. Aprenderé algún oficio para entretenerme; algo que hacer con estas manos que se volverán torpes, tercas, vacías. Comprar más vasos de cristal. No llores mi pequeño gran corazón, hemos pasado cosas peores. Tomemos una coca-cola y déjame hacerte una fiesta con canciones. ¿Así está mejor?

Atento corazón centinela
Corazón Animal
Corazón pobre
Corazón niño
Corazón salvaje
Corazón aventurero
Corazón esperanzado
Corazón lastimado
Corazón pájaro
Corazón soñador
Corazón titán
Corazón trueno
Corazón brújula
Corazón boya
Corazón remendado
Corazón cajita musical
Corazón Superstar
Corazón Velero
Corazón Vanidoso
Corazón risueñor
Corazón Llave
Corazón baúl
Corazón meteoro
Corazón Poeta
Corazón plañidero
Corazón Tic-Tac
Corazón payasito de crucero
Corazón mujer
Corazón canción
Corazón amor de ella...
Corazón... ¿Coraza?
¿Mon Coeur?
Sí Mi Amor.