lunes, 16 de mayo de 2011

Caminar



Sin ansias,

Sin ganas,

Sin orgullo,

Si con ternura.


Con temor,

Con dolor,

Con angustia,

Sin ilusión.


Con coraje,

Con rabia,

Con tristeza,

Sin depresión.


En silencio

En la noche

En calma

En Paz...




Sin rumbo

Sin celos

Sin besos...

Sin tu Abrazo;

Sin Amor.

...Pero con Dios.




Caminar...

No bajo el Sol;

Bajo las estrellas.

Con las manos vacías.

Cuantos mundos se abren a mi paso.

martes, 3 de mayo de 2011

Un día disfrazado de mañana







"La muerte de la tierra es convertirse en agua, la muerte del agua es convertirse en aire, la muerte del aire es convertirse en fuego e inversamente".





-Heráclito






Hoy es un día con un clima asombrosamente bello. Después de tantos días donde la temperatura rebaso con creces los 37° centigrados y ni una sola nube hizo acto de presencia, este martes 3 de mayo de 2011 amaneció con un lindo nublado que se ha ido incrementando durante el transcurso de las horas; es un auténtico respiro. Con toda certeza creo que no se han alcanzado los 20° centigrados. El día estará entero, disfrazado de mañana, el Cielo se ha caído sobre la ciudad. Seres etéreos caminan entre nosotros. Dan ganas de echarse en la grama con tu persona predilecta.


Producto de la voracidad de los humanos se han deforestado millones de hectáreas, se han eliminado arteramente hermosos bosques de pinos que son los encargados de refrescar el ambiente en Durango. La codicia, la avaricia y la insensatez no conocen límite. Por unos cuantos pesos, los ejidatarios acceden a que los árboles en sus predios sean talados criminalmente. Sin embargo, la Madre Naturaleza tiene siempre la última palabra.


El calor sofocante nos ha asfixiado por semanas, a muchos nos debilita de manera extrema a los pocos minutos de la exposición solar. A mi me pone de muy mal humor el calor, me desespera, me llena de ansiedad y estres, por lo tanto no es raro mirar alguna diablesa por las calles. Dan ganas de hacer un Día de furia como la película de Michael Douglas.



Bastan unas pocos minutos a la sombra para recuperarme. No se diga al caer la noche, mi elemento. definitivamente prefiero caminar bajo las estrellas que bajo los abrasadores rayos del calcinante Ra . Si en mis manos estuviera, pondría la Luna llena todas las noches del año adornando el firmamento nocturno. Más no es así, hay que reaprender a convivir entre el infernal calor y la refrescante noche. Y así en la vida cotidiana, reaprender a caminar a veces feliz, otras triste. Unas veces andar sobre el terciopelo de la paz producto de las buenas obras y del placer encontrado en el trabajo bien realizado y otras más a caminar sobre espinas y los añicos de los cristales de los sueños hechos pedazos por uno mismo. Soy el arquitecto de mi destino. Soy el constructor de mi Paraíso y de mi Averno. Yo alejo o aparto de mi a los que amo. No hay más.

martes, 26 de abril de 2011

Numen


Nunca quise quedar con el corazón desválido
Nunca pretendí sembrar sueños ni regarles con esperanzas
Ni acaparar ningún color para uso personal
Ni que alguien reze por mi, sino por lo que me duele.

No quise evadir tentaciones.
Ni recuerdo más aquel beso;
No me creas cuando hablo mal de mi.
Siempre fuí un exagerado.

No huí de la Luz del Astro Potente,
No encuentro mal la sombras,
Ni olvide deleitarme, maravillado, de su ausencia,
Troncharía alas de ángeles si los tuviera a la mano.

No quise marchitar el etereo encanto femenino.
A las flores que desprendí de su tallo imploró el perdón;
No hay nada más triste que el cadáver de una Rosa.

jueves, 14 de abril de 2011

Esto lo terminaremos juntos



Viejo... Mi niño viejo. Cuando te pregunto si me quieres y me respondes: "Cantidad". Y te vuelvo a preguntar y me dices: "Infinitamente". Cuando miro tus ojitos llenos de amor, y tu cuerpo ajado por los años necesitado de ternura, se me parte el alma y sólo me queda abrazarte y mecerte como a un bebe. Y vuelvo a preguntarte una vez más si me quieres, "Eternamente", es tu respuesta. Cuando acaricio tu pelo lleno de luz, tu cabecita toda blanca; cuando te pedí perdón me contestaste: "Hasta el último día". Con tus pocas palabras, me haces saber y más que saber sentir, que no estoy solo; que estas a mi lado, y que "Esto lo Terminaremos Juntos".

No soy quien para juzgarte. El pasado quedo atrás. Dueño de todas mi lagrimas; nuestros años finales juntos no fueron lo mejor ni lo más bello. Tuya mi ternura, tuyo todo mi calor, tuyo mi amor. Dejame acompañarte en el último tramo de tu largo camino... el camino que ya pavimentaste para mi. Te Quiero Don Lucas, Te Amo Viejito, Eternamente en Cantidad Infinita, Hasta el último Día... Esto lo Terminaremos Juntos.

jueves, 7 de abril de 2011

Qual piuma al vento


¡Voy a ser Feliz Hoy! Bendeciré tu existencia, tú que lees esto en Madrid, Barcelona, en Costa Rica, en Argentina, en California, en el Bronx New York, en Cundinamarca, en Colombia, en Perú, En el DF, en Durango, en Mexicali, en Guanajuato, en Venezuela, en Guatemala, en Chile, en Luxemburg, en los Países Bajos, en Santiago, Región Metropolitana, en Sevilla, en Andalucía, en Santa Martha, en Torreón, en Bogotá, en Córdoba, etc. Si te ha gustado esta página, recomiendala por favor. Un abrazo enorme.



Alguna vez manejando el automóvil, con las ventanas abiertas, circulaba aproximadamente a 55 kms/hora, de súbito, una pluma entró al coche por el lado del conductor, floto lentamente y dio un giro completo antes de salir por la otra ventana.


Consideración #1: El auto viaja a una velocidad rectilínea uniforme, (MRU...siempre fui un papanatas para la Física), El objeto, la pluma viaja a otra velocidad distinta antes de ingresar al coche, y decir distinta es poco, porque afuera del auto son otras condiciones, otras reglas y otra presión atmosférica (¡Que docto me puse!) Bien. Al entrar (ahí voy de nuevo) al ambiente interno del automóvil, las reglas cambian o se suspenden por un instante; la presión es ahora diferente, con lo cual la plumita hasta se da el lujo de hacer un giro casi frente a mi cara, para finalmente abandonar el vehículo y volver al exterior y experimentar un nuevo cambio de condiciones y reglas.


Consideración #2: Mientras la pluma estaba en el exterior, su viaje o comportamiento es errático o imprevisible o infinito. Al entrar en el auto, rompe o cambia, toda la serie de reglas a que era sujeta. Al estar dentro, hay una o varias excepciones a las reglas anteriores. La más importante: que viaja a la misma velocidad del coche, aproximadamente 3 segundos y una vez dentro es sujeta (perdón por llamarla sujeta) a nuevas fluctuaciones y corrientes y/o presiones dentro del auto, lo que ocasiona su giro.


Rayos, que explicación tan larga para algo que aún me tiene maravillado.


Conclusiones: En el Universo hay reglas, en el Mundo hay reglas, en tierra firme hay reglas, en el aire hay reglas, dentro de un auto hay reglas, fuera de él hay nuevamente reglas. Pero.... Siempre toda regla tiene su excepción. Por lo tanto, nada es imposible. ¡Todo es posible!

¡¿No es eso Maravilloso?! No me voy a poner una capa y saltar de un rascacielos. No. habría que provocar la excepción a la regla de la gravedad. No voy a romper la barrera del sonido, no, habría que encontrar la excepción a tal ley. No voy a tener el don de la teletransportación, habría que dar primero con la clave de la ubicuidad.


Lo que provoca una pluma y su caprichosa trayectoria.


¿Quiso la pluma entrar en el auto?

¿Tú que harías con las reglas y sus excepciones?

¿Quieres, precisas tales excepciones?

¿Con cuanta fuerza piensas en lo que deseas?

¿Con cuanta fuerza luchas por tus sueños?

Las cosas sólo se logran cuando se las desea intensamente.

Moraleja de regalo: El título de la entrada, Qual Piuma al vento, segunda línea de La donna è mobile (La mujer es voluble) aria de la ópera Rigoletto, de Giuseppe Verdi (1851). Es una de las arias más famosas de la lírica universal, compuesta en el último momento por Giuseppe Verdi ante la exigencia de un tenor que necesitaba un aria de lucimiento en el último acto de Rigoletto.

La excepción a la regla nuevamente, marco la diferencia. Verdi, no improviso, puso en juego su talento y genio. La victoria ama a los que se preparan.

miércoles, 30 de marzo de 2011

martes, 15 de febrero de 2011

111



Por el beso que me das en el agua cristalina.
Por la caricia en mi cara en el viento matinal.
Por el abrazo en la tarde estival.
Por el dejo de ternura al contemplar mi cielo cada noche
y buscar tu estrella... ¡Incansablemente!
Por las gotas de rocío que alimenta a toda rosa.
Por el eco de tus dulces pisadas.
Por las notas predilectas del clavicordio perfecto.
Por que queremos que perdure nuestro encuentro.
Por no quisimos olvidar lo vivido.
Porque no pudimos olvidar el trayecto compartido.
Porque nuestros corazones jamas se separaron.
Porque nuestras almas jamás dijeron Adiós.
Joya inédita en páramo de infortunios.
Por tus sonrisas que van conmigo.
Por tus miradas que me atan.
Mi baluarte, mi fortaleza.
La otra Mitad del Cielo.

Por el recuerdo de lo que fuímos; y un dolor mudo de haber sido y no ser ya más. Ciento Once Veces grito Te Amo en el acantilado de tus labios, dónde caigo interminablemente. Siempre. Empezamos siendo Uno, Somos Uno, y volveremos a ser Uno.

Nostalgia por nuestra divina unión. Reminiscencia pura es lo que queda; y ella basta para realizar el encanto de sentirte en cada paso, en cada rasgo de cantera enmohecida, en la suavidad de cada heróico petálo, en el nombre de cada astro atrevido, en las notas del laúd prohibido, en el murmullo del riachuelo nocturno; en todo lo alto, en la tersura de las arenas del tiempo, en las curvas más tiernas de la manzana; en la inocente promesa de quedarme y no partir de tu Jardín. Y no te busco; te encuentro. Sujetame fuerte que vas conmigo. El Mundo es nuevo.. ¡Lo que nos falta por nombrar!

sábado, 8 de enero de 2011

El Arte de volverse Viejo


Muy a menudo, me dejan comentarios en el sentido de: "Siento que te conozco", "Eres mi alma gemela", "Pensamos igual" o "Debimos conocernos de otra vida", y cosas por el estilo. Ahora me río de todo eso. Ni yo mismo me conozco. Es algo en lo que apenas he comenzado. Yo mismo me sorprendo todavía. Aún puedo ser bastante cursi, y jugueton en los escarceos románticos, pero ya empiezan a rechinarme las rodillas. Cosas que antes me llamaban la atención, ya salen de mi horizonte, les pedí salieran o las he echado fuera. No creia en los cambios que involucra la edad, pasar de los 30 es como estar en una guerra donde viste caer a mucha gente contemporánea y seres queridos, aproximarse a los 40 está peor. El organismo empieza a cobrar facturas. ¿Y que va uno a hacer? Seguir hasta que el cuerpo aguante o hasta donde de la sabiduría Zen leída de un empaque de cereal, respirar... exhalar... respirar... exhalar (repita hasta sentirse bien); dejo el jueguito a los dos minutos. Ese es uno de mis grandes defectos, no mantenerme en las cosas, no perseverar. Rendirme fácilmente. Más no del todo, no estaría aquí escribiendo. Ya no sé, ya no quiero, pero debo seguir. Que dilema. Es preciso dejar de ser un dramático, para volverse uno comediante o actor de reparto o hasta extra de su propia película, la de la vida de uno. Dejar de ser el protagonista. Porque en mi vida no hay nadie de sobra, todos son primeros actores y primeras actrices. Si mi vida fuera una película sería bastante extraña; mezcla de cursilería, bravuconerías, sexo deslunado, poesía, dolor del bueno (¿Hay dolor del malo?) y el definitivo misterio sin resolver: La Mujer. En fin, me quiero relajar en medio de la tormenta. Traigo una nueva frase que leí en el periódico ayer: "Pocas expectativas, mucha serenidad". Me ha servido, me la digo cuando me empiezo a poner dramático, y si funciona, me aterriza de inmediato. Más no estoy interesado en llegar a viejo, por ahora me interesa aprender a escuchar para ser un buen conversador, aprender algún idioma nuevo como el Alemán o Francés. Ja, Güi Monseuir... La edad acaba por imponerse. Quizá aún me queden un truco o dos bajo la manga para mostrarselos a la Vida (Iba a escribir: contra la Vida, pero ya baje la guardia, me estaba poniendo rigido esa postura). La Vida no es fácil es de todos sabido, pero si puede ser tránquila y serena si uno quiere, aún en medio de problemas, enfermedades, dilemas, decepciones, desilusiones, y un largo etcétera. Puedo (he tenido que aprender) vivir con circunstancias que a los 20 me hubieran aterrado sólo de saber que las iba a confrontar más adelante en mi vida. A esa edad, por las noches me aterraba la idea de perder a mis padres, lloraba como si fuera cierto; ahora cercano a los 40, mi madre se ha ido y sigo de pie. Las canas de mi sien izquierda no están ahí en vano. Mi mirada brilla todavía, mi sordera del oído izquierdo anda en un 50 por ciento, y si bien no hay mejora tampoco empeora. No sé para que escribo todo esto. Para darme cuenta... que áunque maduro aún soy joven y que no estan malo aprender a reír cuando debía haber llorado, y viceversa. Que no es muestra de debilidad llorar como una colegiala cuando las lagrimas quieran decir más que las palabras. Que no es muestra de debilidad sentir miedo, que no es tibieza cambiar de opinión entre salir a caminar en una fría mañana a quedarme cubierto por las calientes cobijas en mi cama e intentar encontrar ese sueño raro y bello de anoche. Hoy soy feliz con tan poco; adoro estas plantillas para calzado que me hacen sentir que camino sobre las nubes, me costaron 20 pesos en una farmacia, al salir de esta no alcance a ver al condenado Sioux que me disparo una saeta, acertando en mis costillas izquierdas provocando un dolor que me hubiera hecho aullar si fuera un Lobo; poco me falto. ¿El corazón? No aquí, no ahora, suplique... cuando estaba a punto de doblarme del insoportable flechazo, invoque a mi Chapi-Chapi, y de repente el espasmo fue cediendo lentamente hasta desaparecer. Finalmente me convencieron de matricularme en la materia de Aprenda a Envejecer. Seamos artesanos pues.

lunes, 18 de octubre de 2010

Amaestrador


De esas raras ocasiones en que las tareas del hogar lo permiten me siento frente a la Caja Idiota para estupidizarme un momento. Hace días miré a un personaje muy especial. Un domador de perros maleducados. Expusieron el caso particular de "Bull" un labrador color negro bastante agresivo. César, el domador, se apersonó en la finca donde el bravo can es resguardado durante el día en un área rodeada de malla ciclonica. Sin nadie imaginarlo, quizás ni el mismo "Bull", César llegó de la manera más natural abriendo la puerta de la malla ciclonica, con paso firme pero cauto se aproximó el animal que sorprendido, sólo atinó a quedarse echado e inmovil, César se plantó frente a él, y sin ruidos extraños ni conjuros, ni pócimas, mucho menos con violencia ni gritos, alargó su mano derecha hasta la cabeza de "Bull", misma que estaba curtida por cicatrices muestra del maltrato y de las peleas a las que sus malos amos anteriores lo sometían. A la primera caricia se mostro desconcertado, de repente se torno dócil como un corderillo. Ya entrados en confianza mutua, juguetearon, corrieron, rodaron por el prado, se contaron sus intimidades, se hicieron amigos. "Bull" lengueteó a César al final del encuentro. Los presentes, testigos de muchas bravatas del perro, mudos, no daban crédito. ¿Cual es el secreto? Preguntaron a César. "Ser firme, no usar gritos ni violencia, no dudar al acercarse tener en mente el propósito y ya, es todo".


Así quisiera un día entrar en mi pecho, la jaula donde está mi corazón; encerrarme con él y aproximarme lenta y firmemente, Alargar mi mano y acariciarlo, decirle: "Eh, ¿Que pasa? Todo va a estar bien. Secate esas lagrimas pequeño bravucón. Nadie va a castigarte. El fango no se hizo para tus alas. Tránquilo corazón que hemos visto cosas peores. No pares nunca de latir, ni de soñar, estaremos siempre juntos, eres Maravilloso. Dejame llevarte en mis manos... para mostrarte".
Así quisiera encontrar en la boveda de mis recuerdos al niño que fuí. Aunque huya de mi, alcanzarlo, acercarme lentamente a él, decirle que todo va a estar bien, tomarlo en mis brazos, secarle sus tantas lagrimas, lavarle su carita sucia con mi llanto, arreglarle un poco sus ropas maltrechas, sobar sus manitas ajadas y partidas, abrochar las agujetas de sus pequeños zapatitos. Todo va estar bien, todo estará bien te lo prometo... ¡Perdoname! Por no haberte buscado antes, por haber dejado de creer en ti, por dejarte tan solito en esta obscuridad plagada de monstruos, en esta boveda colmada de recuerdos asesinos. ¡Perdoname chiquitin! Me olvide de ti, te quedaste a solas con una legión de Demonios. Le dire que puede marcharse, que ya es libre. Que nada lo ata a ese frio y tenebroso lugar. Así, dejare atras tantos prejuicios, muchos emociones lastimosas, y más... mucho más; que sólo ese niño que fuí y yo sabemos.