“Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia o amor”.
miércoles, 30 de marzo de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
111

Por el beso que me das en el agua cristalina.
Por la caricia en mi cara en el viento matinal.
Por el abrazo en la tarde estival.
Por el dejo de ternura al contemplar mi cielo cada noche
y buscar tu estrella... ¡Incansablemente!
Por las gotas de rocío que alimenta a toda rosa.
Por el eco de tus dulces pisadas.
Por las notas predilectas del clavicordio perfecto.
Por que queremos que perdure nuestro encuentro.
Por no quisimos olvidar lo vivido.
Porque no pudimos olvidar el trayecto compartido.
Porque nuestros corazones jamas se separaron.
Porque nuestras almas jamás dijeron Adiós.
Joya inédita en páramo de infortunios.
Por tus sonrisas que van conmigo.
Por tus miradas que me atan.
Mi baluarte, mi fortaleza.
La otra Mitad del Cielo.
Por el recuerdo de lo que fuímos; y un dolor mudo de haber sido y no ser ya más. Ciento Once Veces grito Te Amo en el acantilado de tus labios, dónde caigo interminablemente. Siempre. Empezamos siendo Uno, Somos Uno, y volveremos a ser Uno.
Nostalgia por nuestra divina unión. Reminiscencia pura es lo que queda; y ella basta para realizar el encanto de sentirte en cada paso, en cada rasgo de cantera enmohecida, en la suavidad de cada heróico petálo, en el nombre de cada astro atrevido, en las notas del laúd prohibido, en el murmullo del riachuelo nocturno; en todo lo alto, en la tersura de las arenas del tiempo, en las curvas más tiernas de la manzana; en la inocente promesa de quedarme y no partir de tu Jardín. Y no te busco; te encuentro. Sujetame fuerte que vas conmigo. El Mundo es nuevo.. ¡Lo que nos falta por nombrar!
sábado, 8 de enero de 2011
El Arte de volverse Viejo

Muy a menudo, me dejan comentarios en el sentido de: "Siento que te conozco", "Eres mi alma gemela", "Pensamos igual" o "Debimos conocernos de otra vida", y cosas por el estilo. Ahora me río de todo eso. Ni yo mismo me conozco. Es algo en lo que apenas he comenzado. Yo mismo me sorprendo todavía. Aún puedo ser bastante cursi, y jugueton en los escarceos románticos, pero ya empiezan a rechinarme las rodillas. Cosas que antes me llamaban la atención, ya salen de mi horizonte, les pedí salieran o las he echado fuera. No creia en los cambios que involucra la edad, pasar de los 30 es como estar en una guerra donde viste caer a mucha gente contemporánea y seres queridos, aproximarse a los 40 está peor. El organismo empieza a cobrar facturas. ¿Y que va uno a hacer? Seguir hasta que el cuerpo aguante o hasta donde de la sabiduría Zen leída de un empaque de cereal, respirar... exhalar... respirar... exhalar (repita hasta sentirse bien); dejo el jueguito a los dos minutos. Ese es uno de mis grandes defectos, no mantenerme en las cosas, no perseverar. Rendirme fácilmente. Más no del todo, no estaría aquí escribiendo. Ya no sé, ya no quiero, pero debo seguir. Que dilema. Es preciso dejar de ser un dramático, para volverse uno comediante o actor de reparto o hasta extra de su propia película, la de la vida de uno. Dejar de ser el protagonista. Porque en mi vida no hay nadie de sobra, todos son primeros actores y primeras actrices. Si mi vida fuera una película sería bastante extraña; mezcla de cursilería, bravuconerías, sexo deslunado, poesía, dolor del bueno (¿Hay dolor del malo?) y el definitivo misterio sin resolver: La Mujer. En fin, me quiero relajar en medio de la tormenta. Traigo una nueva frase que leí en el periódico ayer: "Pocas expectativas, mucha serenidad". Me ha servido, me la digo cuando me empiezo a poner dramático, y si funciona, me aterriza de inmediato. Más no estoy interesado en llegar a viejo, por ahora me interesa aprender a escuchar para ser un buen conversador, aprender algún idioma nuevo como el Alemán o Francés. Ja, Güi Monseuir... La edad acaba por imponerse. Quizá aún me queden un truco o dos bajo la manga para mostrarselos a la Vida (Iba a escribir: contra la Vida, pero ya baje la guardia, me estaba poniendo rigido esa postura). La Vida no es fácil es de todos sabido, pero si puede ser tránquila y serena si uno quiere, aún en medio de problemas, enfermedades, dilemas, decepciones, desilusiones, y un largo etcétera. Puedo (he tenido que aprender) vivir con circunstancias que a los 20 me hubieran aterrado sólo de saber que las iba a confrontar más adelante en mi vida. A esa edad, por las noches me aterraba la idea de perder a mis padres, lloraba como si fuera cierto; ahora cercano a los 40, mi madre se ha ido y sigo de pie. Las canas de mi sien izquierda no están ahí en vano. Mi mirada brilla todavía, mi sordera del oído izquierdo anda en un 50 por ciento, y si bien no hay mejora tampoco empeora. No sé para que escribo todo esto. Para darme cuenta... que áunque maduro aún soy joven y que no estan malo aprender a reír cuando debía haber llorado, y viceversa. Que no es muestra de debilidad llorar como una colegiala cuando las lagrimas quieran decir más que las palabras. Que no es muestra de debilidad sentir miedo, que no es tibieza cambiar de opinión entre salir a caminar en una fría mañana a quedarme cubierto por las calientes cobijas en mi cama e intentar encontrar ese sueño raro y bello de anoche. Hoy soy feliz con tan poco; adoro estas plantillas para calzado que me hacen sentir que camino sobre las nubes, me costaron 20 pesos en una farmacia, al salir de esta no alcance a ver al condenado Sioux que me disparo una saeta, acertando en mis costillas izquierdas provocando un dolor que me hubiera hecho aullar si fuera un Lobo; poco me falto. ¿El corazón? No aquí, no ahora, suplique... cuando estaba a punto de doblarme del insoportable flechazo, invoque a mi Chapi-Chapi, y de repente el espasmo fue cediendo lentamente hasta desaparecer. Finalmente me convencieron de matricularme en la materia de Aprenda a Envejecer. Seamos artesanos pues.
lunes, 18 de octubre de 2010
Amaestrador

De esas raras ocasiones en que las tareas del hogar lo permiten me siento frente a la Caja Idiota para estupidizarme un momento. Hace días miré a un personaje muy especial. Un domador de perros maleducados. Expusieron el caso particular de "Bull" un labrador color negro bastante agresivo. César, el domador, se apersonó en la finca donde el bravo can es resguardado durante el día en un área rodeada de malla ciclonica. Sin nadie imaginarlo, quizás ni el mismo "Bull", César llegó de la manera más natural abriendo la puerta de la malla ciclonica, con paso firme pero cauto se aproximó el animal que sorprendido, sólo atinó a quedarse echado e inmovil, César se plantó frente a él, y sin ruidos extraños ni conjuros, ni pócimas, mucho menos con violencia ni gritos, alargó su mano derecha hasta la cabeza de "Bull", misma que estaba curtida por cicatrices muestra del maltrato y de las peleas a las que sus malos amos anteriores lo sometían. A la primera caricia se mostro desconcertado, de repente se torno dócil como un corderillo. Ya entrados en confianza mutua, juguetearon, corrieron, rodaron por el prado, se contaron sus intimidades, se hicieron amigos. "Bull" lengueteó a César al final del encuentro. Los presentes, testigos de muchas bravatas del perro, mudos, no daban crédito. ¿Cual es el secreto? Preguntaron a César. "Ser firme, no usar gritos ni violencia, no dudar al acercarse tener en mente el propósito y ya, es todo".
Así quisiera un día entrar en mi pecho, la jaula donde está mi corazón; encerrarme con él y aproximarme lenta y firmemente, Alargar mi mano y acariciarlo, decirle: "Eh, ¿Que pasa? Todo va a estar bien. Secate esas lagrimas pequeño bravucón. Nadie va a castigarte. El fango no se hizo para tus alas. Tránquilo corazón que hemos visto cosas peores. No pares nunca de latir, ni de soñar, estaremos siempre juntos, eres Maravilloso. Dejame llevarte en mis manos... para mostrarte".
Así quisiera encontrar en la boveda de mis recuerdos al niño que fuí. Aunque huya de mi, alcanzarlo, acercarme lentamente a él, decirle que todo va a estar bien, tomarlo en mis brazos, secarle sus tantas lagrimas, lavarle su carita sucia con mi llanto, arreglarle un poco sus ropas maltrechas, sobar sus manitas ajadas y partidas, abrochar las agujetas de sus pequeños zapatitos. Todo va estar bien, todo estará bien te lo prometo... ¡Perdoname! Por no haberte buscado antes, por haber dejado de creer en ti, por dejarte tan solito en esta obscuridad plagada de monstruos, en esta boveda colmada de recuerdos asesinos. ¡Perdoname chiquitin! Me olvide de ti, te quedaste a solas con una legión de Demonios. Le dire que puede marcharse, que ya es libre. Que nada lo ata a ese frio y tenebroso lugar. Así, dejare atras tantos prejuicios, muchos emociones lastimosas, y más... mucho más; que sólo ese niño que fuí y yo sabemos.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Oscuro e inmortal

"!Oh, Jaufré!, un día nos amamos, como en sueños, y ahora muertos, nos queremos. Es el dios del Amor, que un prodigio nos concede, afortunados".
Tantas veces moriré, tantas otras naceré,
con distintos nombres,
en diversos lugares moraré.
Héroe y villano seré.
Un guerrero o un lisiado.
Un noble o una hetaira.
Oráculo o méndigo.
Sacerdotisa o asesino.
No renaceré, naceré, porque cada vez sere distinto.
Mi espíritu serpenteara eternamente
por los luminosos caminos del universo.
Orfeo, Sansón, Píramo, Ulises,
Waddah Al Yaman, Jaufre, Marco Antonio
Volveré a Ser, volveré a amar.
Una y otra vez, soy inmortal;
pero no resta un apice de sufrimiento
las espinas estan en cada senda
y también las rosas
y el néctar escanciado
de divinas fuentes vivas,
en el corazón de Tracia.
Volver a Ítaca,
partir de Fenicia
...Amarte en Aquitania y en Trípoli
Eurídice, Dalila,Tisbe, Penelope,
Melisenda, Sherezada, Aldonza.
Istambul, Moscú, Al-Iskandarya.
Irán, Santo Tomé, Malta, Kabul.
Volveré a perder.
Volveré a ganar.
Volveré a jugar.
Soy el agua del río
que desemboca en el mar.
Rey o traidor.
Cobarde o Alquimista.
Sarraceno o druida.
Monje o verdugo
Juez o condenado.
Califa o bufón.
Salteador o Shogun.
Extremadura, Irlanda, Etiopía.
Bavaria, Creta, Valaquia.
Tokyo, Babilonia, Ur.
Como la llama, siempre distinto
inagotable, siempre presente.
Estoy formado de lo que
está hecho la parte oscura
del Universo; ....estamos.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Aemynn

Te escapas siempre al Jardín imposible y ahi te privas hasta de ti. Los lugares hermosos donde pasas tardes llenas de tedio, no agregan una pizca de alegría y belleza a tu rostro melancólico.
Relees tu viejo libro, un trébol yerto te indica la página del poema que te descifra mi diagrama, más te desesperas hasta sofocarte. Debes sentirte muy solo susurras mientras bebes tu propio llanto.
Me presientes y sin adivinar, me sabes lejano. Y no poder hacer nada.
Paseas tu mirada por puertas que prefieres no cruzar, por ahora, crees que te conducirán a mi. ¿Acero o arsénico? Cualquiera te alejaría más todavía. Somos esperanza y enigma el uno para el otro. Al pensar en mi me fortaleces, me inspiras, me guías, me cuidas. Soy.
Rezas mi nombre, riegas esta lapida con tu llanto, sabes que esta vacía.
Habrás de creer en mi leyenda. Como yo en la tuya. Habre de creer en tu existencia, como tú en la mía. Eres.
Y no lo podemos probar. Nos sentimos y lo demás no importa. Amarte agranda mi alma. Toda tú eres mi Himno de Amor Verdadero, eres el Amor mismo; tus labios mi patria a la que nunca habré de volver.
Te amo en cada estrella, en cada alborada; en el rocío de cada pétalo respiro tu belleza nunca vista, solo soñada. Esperamos la victoria de lo eterno en un beso final que irremediablemente no sucederá.
¿Por donde empiezo a extrañarte? Te hice imposible por Hermosa.
¿Por tus ojos bonitos? Si me mirarán otra vez.
¿Por tus manos? Alas frescas de la mañana.
Por cada una de las partículas que te compone, amada Aemynn.
¿Que será de tu Rosa sin mi impetu infernal?
¿Que de tu néctar imperial, sin mi gusto sibárita? Preciso tu regazo para descansar de esta larga jornada. Basta mirarme en un espejo para saber que has llorado. Mi corazón cursará Avalon; mi espíritu el cinturón de Orión. No volveremos a coincidir.
Despertaras algún día de tu soberano letargo al tiempo que yo traspase el umbral de la Puerta de Tannhäuser... para perdernos una vez más pára siempre. No somos ángeles. ¿Premio o castigo? Una misma alma en dos dimensiones.
La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con mucha intensidad.
¿Cuál es mi edad? ¿Quién sobrevive?
Arderemos juntos en el dinámo celestial.
martes, 14 de septiembre de 2010
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
Es una puerta más

"Eres Uno, solo único y no puedes dividirte y la Muerte seá la única que te separe de estos sentimientos".
Nos hace tanta falta hablar sobre ella que el sólo nombrarla tensa el ambiente. Debería incluírse una materia tan interesante como la Tanatología desde los años pueriles. Al fin es lo más vulgar (por común) que nos sucede a todo ser vivo. Se infunde miedo con ella, se controlan mentalidades de pueblos enteros con hacerla caer como un azote. Contrario a lo que pensamos, no tiene nada que ver con el camino que nos conduce a tal desenlace.
Se la entiende como la cesación total, la aniquilación de la persona que encarnamos en vida, en esto hay mucho de cierto. El formidable equipo que fue ensamblado con nuestro nombre, nuestro espíritu, color de ojos, moléculas, átomos, protones, aspiraciones, celos y recelos, sólo existirá una vez ¡una sola maravillosa vez! Sólo una sorprendente ocasión el Universo será observado desde tú partícular óptica, sólo una vez le sucederás al Cosmos. Eres, algo que le pasa al Universo, eres algo que sólo andará por aquí, de entre millones y millones de seres, de una manera distinta, no tendrás igual en todo el infinito. Nadie toma la cuchara para la sopa como tú lo haces, nadie camina como tú, nadie tiene tu voz, ni tu manera de abrazar, nadie lleva ese corazón listo y dispuesto para amar. Eso te hace especial. Y a mi y a todos. Y lo más fabuloso es: Que no volveremos. ¿No es dulce?
Ella es dulce, tierna, suave, nos libera, nos aligera la carga, nos transforma, nos guía, nos sostiene, nos tiende su fresca mano. Nos mirará con suma ternura que no nos quedara otra que caer en su regazo y sumirnos en un hermoso letargo donde nos separe de esos sentimientos que tanto llevamos a cuestas en la vida. Ella quiere llevarnos de fiesta, de paseo; bailar conmigo Danubio Azul. Con otros, un Son Jarocho o el Jarabe Tapatío. No le temo porqué he amado, me equivoqué tantas veces y más me faltan todavía, cuando venga por mi ya la estaré aguardando para decirle ¡Sí, acepto! ¿Cuándo? No lo sé y ni quiero saberlo. Pero si sé que podré sentirla. Que saber y sentir es distinto.
Imagina tu final, y las de aquellos que amas, prepárate, que Nada es Para Siempre.
Nos hace tanta falta hablar sobre ella que el sólo nombrarla tensa el ambiente. Debería incluírse una materia tan interesante como la Tanatología desde los años pueriles. Al fin es lo más vulgar (por común) que nos sucede a todo ser vivo. Se infunde miedo con ella, se controlan mentalidades de pueblos enteros con hacerla caer como un azote. Contrario a lo que pensamos, no tiene nada que ver con el camino que nos conduce a tal desenlace.
Se la entiende como la cesación total, la aniquilación de la persona que encarnamos en vida, en esto hay mucho de cierto. El formidable equipo que fue ensamblado con nuestro nombre, nuestro espíritu, color de ojos, moléculas, átomos, protones, aspiraciones, celos y recelos, sólo existirá una vez ¡una sola maravillosa vez! Sólo una sorprendente ocasión el Universo será observado desde tú partícular óptica, sólo una vez le sucederás al Cosmos. Eres, algo que le pasa al Universo, eres algo que sólo andará por aquí, de entre millones y millones de seres, de una manera distinta, no tendrás igual en todo el infinito. Nadie toma la cuchara para la sopa como tú lo haces, nadie camina como tú, nadie tiene tu voz, ni tu manera de abrazar, nadie lleva ese corazón listo y dispuesto para amar. Eso te hace especial. Y a mi y a todos. Y lo más fabuloso es: Que no volveremos. ¿No es dulce?
Ella es dulce, tierna, suave, nos libera, nos aligera la carga, nos transforma, nos guía, nos sostiene, nos tiende su fresca mano. Nos mirará con suma ternura que no nos quedara otra que caer en su regazo y sumirnos en un hermoso letargo donde nos separe de esos sentimientos que tanto llevamos a cuestas en la vida. Ella quiere llevarnos de fiesta, de paseo; bailar conmigo Danubio Azul. Con otros, un Son Jarocho o el Jarabe Tapatío. No le temo porqué he amado, me equivoqué tantas veces y más me faltan todavía, cuando venga por mi ya la estaré aguardando para decirle ¡Sí, acepto! ¿Cuándo? No lo sé y ni quiero saberlo. Pero si sé que podré sentirla. Que saber y sentir es distinto.
Imagina tu final, y las de aquellos que amas, prepárate, que Nada es Para Siempre.
Que no seamos eternos es formidable. Mirálo por el lado amable. Si resulto ser un tirano y hago maldades y daño por doquier; no prevaleceré por mucho tiempo. Si soy buenito, un alma caritativa, bondadoso y bienhechor, pues ni así, ¡Kaput! También me toca igual. El corte es parejo. Es hermosa como un ángel y la llaman Muerte, siendo que es la única puerta a la Vida Verdadera. De aquel lado alguien me espera, y no tengo prisa. Quiero amar más, equivocarme más, sentir más, recordar no tanto como vivir cosas nuevas. Si sé que la traigo bajo mi piel y va conmigo a todas partes, porque la Vida no se entiende sin la Muerte, no se explica una sin la otra, no existe una sin la otra. Muerte es transformación, transfiguración, transmigración, evolución. Es un remanso en el extenso camino de la Vida completa que significa vivir cósmicamente. Esta vida que vivo es sólo una pagína de un gran e inmenso tomo. Ahora sólo debo caminar. Jugar la partida. Tirar libremente como Guillermo Tell. Yo sé que es el Dolor, pero debo continuar. Ganaré o perderé... pero solo.
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