
Me llegan murmullos lejanos.
Como un río que nace a cuentagotas.
Como un río que nace a cuentagotas.
Después se volverá un torrente.
Voces desde ayeres perdidos.
Me sorprenden señales que tan claras no lo creo.
Y siempre habían estado allí.
Voces desde ayeres perdidos.
Me sorprenden señales que tan claras no lo creo.
Y siempre habían estado allí.
Lecciones completas susurradas al viento.
Fórmulas secretas dictadas de corridillo.
Ya no soy el mismo, eso es definitivo.
Asumo tranquilamente mi dulce locura.
Al cobijo de la fresca sombra de los árboles reencuentro las voces de viejos amigos.
Por eso me duele matar una abeja.
Por eso me embeleso con la sombra del agua.
Por eso la luna llena me hechiza.
Por eso las nubes me cuentan mil historias.
Todas ellas verdaderas.
Por eso entiendo el idioma de los pájaros,
amor, tristeza y muerte.
Por eso voy entendiendo mis sufrimientos.
Una difícil escuela de paciencia.
Por eso respeto cada flor en mi camino.
Empiezo verdaderamente a ver con el corazón.
Un corazón que ya tenía las respuestas, necio me negue a escucharle. Setenta veces volver a empezar.
Cabalgo en el tiempo.
Ya no soy el mismo, eso es definitivo.
Asumo tranquilamente mi dulce locura.
Al cobijo de la fresca sombra de los árboles reencuentro las voces de viejos amigos.
Por eso me duele matar una abeja.
Por eso me embeleso con la sombra del agua.
Por eso la luna llena me hechiza.
Por eso las nubes me cuentan mil historias.
Todas ellas verdaderas.
Por eso entiendo el idioma de los pájaros,
amor, tristeza y muerte.
Por eso voy entendiendo mis sufrimientos.
Una difícil escuela de paciencia.
Por eso respeto cada flor en mi camino.
Empiezo verdaderamente a ver con el corazón.
Un corazón que ya tenía las respuestas, necio me negue a escucharle. Setenta veces volver a empezar.
Cabalgo en el tiempo.







