jueves, 5 de mayo de 2016

Las Maletas Abandonadas



Un espejo oxidado como mis articulaciones, -pensó él-. Me afeito, mañana fría de invierno. Vivo en una casita de madera; soy un jardinero; tengo una maleta guinda en mi pequeña mesita verde despintada, la abro y encuentro fotos, un par de vestidos, me han dado mi jubilación, esta mañana me iré.

Diagnostico: "Fácilmente entabla conversación con cualquier persona, es sociable, muy bien educado, amable, cortés, cooperativo, ordenado y limpio, nunca causa problemas. Está muy dispuesto a ayudar con el trabajo de jardinería... lee libros y escribe poesía sencilla..." El personal del psiquiátrico estaba muy impresionado de los conocimientos de música clásica y de poesía que tenía. En cuanto a su duración, los años de institucionalización parecen haber sido un error, ya que este hombre actualmente posee un estado mental perfecto.


Debió de ser realmente duro para Ella que no le permitieran conservar sus pertenencias puesto que llevó al asilo mental un gran número de sus posesiones en un par de valijas guindas. Finalmente las cosas materiales están ligadas a el quehacer y personalidad de la gente. Con un sentimiento de vacío y familiaridad al mismo tiempo. Será porque nuestro peor miedo es a perder el control y volvernos locos. La naturaleza del ser humano es cruel y olvidadiza, es bueno mirar atrás para enmendar los errores cometidos. Tan sólo hay una línea que separa cordura de la locura. La vida nos lleva a veces por unos caminos que nunca sabremos el estado en el que nos va a dejar, -pensó Ella-.

...Incompleta


miércoles, 27 de abril de 2016

Más vale solo... que mal acompañado

Como una película en cámara lenta, mal narrada por uno mismo. La crónica de los sonidos. Un piano fantasmal, un saxofón que agoniza. La compañía me la invento, esta Fortaleza no es para dos. Es más allá del egoísmo; no es miedo de volver a amar. Esta Paz es muy dulce y muy tierna, no la quiero abandonar, porque donde voy ella me sabe aconsejar. Entre cruces, entre sombras,... busco de donde viene el viento; rastreo estrellas, descifro canciones, sueño pirámides. Leo lápidas, acaricio un gato. Soy mi propio encierro. Mi Corazón No Se Vuelve a Abrir.... He Cerrado Por Dentro.


martes, 15 de marzo de 2016

viernes, 5 de febrero de 2016

jueves, 4 de febrero de 2016

Caminando




Hace mucho tiempo dejó de importarme lo superficial, lo vano, los lujos, las etiquetas y la falsa y doble moral. Ya no me quitan el sueño las habladurías, ni la envidia, ni los desprecios que pueda causar. Ya no me interesan las conversaciones vacías, prefiero el murmullo de la soledad. Ya no intento ser alguien que no soy para ser calificado como el mejor. No me importa lo pasajero, elijo lo sincero, lo invisible a los ojos, lo sencillo, lo verdadero; prefiero la conversación con mi estrella. Ella me escucha y me habla sin cuestionar la verdad. Ella es mi vida y mi razón para vivir. Así somos los vagabundos, al menos yo…

miércoles, 14 de octubre de 2015

miércoles, 7 de octubre de 2015

La Suma de los Adioses



En la vida, mientras más temprano descubres para lo que sirves, mucho mejor. Así, tienes más tiempo para ser mejor cada día. En  el peor de los casos, con que logres descifrar para que has venido a este mundo aunque sea ya en la vejez ya es algo. Quizás ya demasiado tarde para corregir el curso, redireccionar las velas y pensar en nuevos horizontes. A ello se llega trabajando; sólo a través del continuo esfuerzo es como la inspiración anidara en nuestra alma, y sólo así podremos hacernos de más herramientas para el auto descubrimiento. Ese momento significa una Epifanía, una revelación. Y puede convertirse en el momento más feliz o el más amargo de nuestra existencia. Encontrarnos a nosotros mismos.

Todo viene a ser como una decantación, una selección de nuestros mejores y peores momentos. Todas las lágrimas, la totalidad de nuestras sonrisas, todas las canciones que bailamos, las veces que nuestro aliento se detuvo; los kilómetros andados descalzos, las millas recorridas en auto, las noches en vela, los días en ayuno, la cantidad final de cigarrillos, las horas bajo la lluvia, el conteo de postres, cuantos besos dimos, cuantos besos nos dieron, las mentiras escuchadas; las verdades dichas, los ríos nadados, cuantas veces sostuvimos a  alguien, cuantas veces nos sostuvieron; los triunfos y los fracasos. Cuántos Gatos tuve. Los segundos conteniendo la respiración bajo el Agua, la cantidad de gaseosas, cuántos árboles abrazaste,  las películas cursis, las tazas de café.... Cantidad de pares de calcetines usados en toda la vida; ¡la lista es Infinita! Un recuento pormenorizado, detallado; un inventario llevado al extremo de recordar hasta los más pequeños detalles; o al menos pensar en ello. A mí me rechina la rodilla izquierda, y ya sé para que vine a este mundo. Soy un coleccionador de Momentos. Al final todo se perderá. ¿No es una mala jugada de la Vida? Sí. También hay que sumar los Adioses…

martes, 1 de septiembre de 2015